viernes, 8 de octubre de 2010

Sol

Esperando bajo la lluvia,
en una tarde de invierno,
de esas en que ya es de noche
y azota en el rostro el viento,
éste me corta los labios
con solo rozarme. Lo siento.

De pronto me creí muerto.
Cesa la lluvia al momento
y se ilumina la noche,
brisa cálida por viento,
dulce fragancia rebose,
como flotando me siento.

Me giro a la sonriente vida.
Caminas con alegría.
Te vas y llega la noche,
la acompaña el viento frío,
me vuelve a cortar los labios
y pienso en el señorío.